TOMA DE CONCIENCIA DE UNA HISTORIA EMPEZADA "HACE MIL AÑOS"
Pronunciada primero, luego escrita, la palabra pasó de boca en boca, siguió de mano en mano, de cera en pergamino, de papel en papel, de tinta en tinta... ( ...)" yo la recojo..." ( "La palabra" de Ángel González)
Este poema, pertenece a su obra Campos de Castilla compuesta en el año 1912. Este poema recoge los sentimientos y el traslado de ciudad que sufrió Machado a raíz de la muerte de su esposa en 1912, el recuerdo de la cual le inspiró una serie de poemas que fueron englobados en las sucesivas ediciones de Campos de Castilla. El cambio de residencia le supuso un reencuentro con su Andalucía natal “Por estos campos de la tierra mía”.El tema principal de este poema trata sobre el recuerdo de la tierra Soriana por la que el autor sueña pasear con Leonor. El poema narra paisajes de la tierra Soriana por la que el autor imagina pasear en compañía de Leonor, hasta que la realidad le devuelve a su estado anímico normal. El texto se divide en tres partes: a) Del verso 1 al 6. En esta parte Machado recuerda en sueños el paisaje sobrio, triste, “plomizo” de Soria. b) Del 7 al 10. Invita a Leonor a observar el paisaje y a pasear con él. c) Del 11 al 14. Machado despierta del sueño y nos transmite su estado anímico “solo, triste, cansado, pensativo y viejo” en el que se encuentra tras la muerte de Leonor. En cuanto a figuras retóricas encontramos: – Metáforas: “su curva de ballesta/ en torno a Soria”, para referirse al curso del río a su paso por Soria; “bordados de olivares”, para referirse a los campos bellos como un bordado… – Interrogación retórica: “¿No ves, Leonor, los álamos del río con sus ramajes yertos?”
Buero es, ante todo, un TRAGICO. Para él la
tragedia tiene doble función:
a)Inquietar:
plantear reflexiones al espectador sobre temas trascendentales de la condición
humana.
b)Curar:
no imponer soluciones, dejando siempre una puerta abierta a la esperanza.
Buero pretende,
pues, que los espectadores piensen y, al mismo tiempo, se consuelen. Nunca
pretende provocar la irritación.
TEMÁTICA GENERAL Y ENFOQUES
La temática de
sus obras siempre es la condición humana ante la que interroga. Sus obras
tienen mucho de investigación y desvelamiento de las limitaciones de la
personalidad humana: la búsqueda de libertad, de felicidad, de autenticidad,
pero dentro de su mundo cotidiano concreto, nunca en abstracto.
Esta temática la
enfoca en dos planos: el plano existencial (meditación sobre la
condición humana); el plano social (denuncia de las injusticias sociales
concretas, directamente relacionadas con la situación concreta de la España de
la época). Estos dos planos aparecen entremezclados en sus obras.
TRAYECTORIA
Atendiendo a los
contenidos o enfoques de sus obras, en la trayectoria de Buero pueden
señalarse, en general, tres etapas:
1.La
primera época (paralela a los años de búsqueda y el primer realismo social)
iría hasta 1957 y predomina en ella el enfoque existencial.
Además de su primera obra Historia de una escalera
(1949), en donde presenta a tres generaciones de varias familias modestas, con
todos sus problemas de frustración, tanto por el peso del medio social como por
la debilidad de los personajes, escribe las siguientes obras: En la
ardiente oscuridad (1950), La tejedora de sueños (1952), Hoy
es fiesta (1956) y Las cartasboca abajo
(1957).
2.La
segunda época, que abarcaría desde 1958 a 1968-70, es paralela al realismo
social.
El predominio del enfoque social no supone un descanso en
la atención por el individuo concreto, pero ahora se insiste más en las
relaciones entre el individuo y su entorno. Los actos individuales quedan
enmarcados en un tiempo y unas estructuras sociales concretas y se hace
hincapié en las raíces y las consecuencias sociales de los actos (aunque todo
ello dentro de los límites que le permite la censura). En esta época cultiva
reiteradamente cierto tipo de “drama histórico”, aunque en estas obras la
anécdota histórica es sobre todo un pretexto para plantear problemas actuales
sorteando a la censura. Destacan sus obras: Un soñador para un pueblo
(1958), Las Meninas (1960), El concierto de San Ovidio
(1962), El sueño de la razón (1970) y El tragaluz (1967),
que tiene también algo de histórico, aunque se sitúe en el presente y haga
alusión a la historia reciente (la guerra civil y sus secuelas).
3.La
tercera época, que se inicia hacia 1970. Algunos críticos la consideran más
como de continuación o intensificación de la etapa anterior.
Buero no quiere permanecer al margen de las inquietudes experimentales que
proliferan en estos años.
Destacan obras como: La llegada de los dioses
(1971), La detonación (1977), La fundación (1974),
que nos introduce en una celda de presos políticos, donde se reflexiona sobre
el compromiso con la realidad, la lucha por transformarla, el ideal de
libertad, etc.
Lo más destacable de esta etapa en cuanto a los temas es
que los contenidos sociales y políticos se hacen más explícitos. En cuanto a la
técnica, las novedades escénicas son importantes: es primordial el desarrollo
que alcanzan los llamados “efectos de inmersión” (recursos de sonido,
luz... que hacen “oír” o “ver” las cosas tal como las imagina o percibe un
personaje, a la vez que se logra, así, expresar la subjetividad y se propicia
una participación más intensa del espectador).
ESTUDIO DE HISTORIA DE UNA
ESCALERA
En 1949 presentó
su obra Historia de una escalera al premio “Lope de Vega” y lo
ganó. El estreno fue un acontecimiento en el teatro de posguerra y significó la
aparición de un nuevo teatro, cargado de profundas preocupaciones, en una línea
existencialista, frente al teatro de evasión, más generalizado en aquel
momento.
Desde entonces, y
a pesar de ciertos problemas de censura, sus obras se han representado sin
cesar. En dos convocatorias sucesivas –1956 y 1957- se le otorgó el Premio
Nacional de Teatro.
ARGUMENTO:
La obra describe
la fatalidad que persigue a los vecinos de una casa modesta, quienes no pueden,
de ninguna manera, mejorar su condición social de “pobres”: tres generaciones
(primera: Doña Asunción, Paca, etc.; segunda: Fernando, Urbano, Carmina,
Elvira, etc.; tercera: Fernando hija, Carmina hija, etc.) están condenadas a
vivir en la mediocridad, a la sombra de la escalera de una casa de vecindad.
Este hecho supone el fracaso continuo de los personajes, por un lado como
componentes de una sociedad que no tiene esperanzas de mejora, por otro, como
seres individuales que se condenan ante la imposibilidad de ver realizados sus
sueños. Además, esta situación llevará a algunos de ellos a la desgracia. Buero
termina la obra con un final abierto: ¿podrán Fernando y Carmina hijos, a
través de un amor prohibido por sus padres, librarse de la escalera, de la
mediocridad de esas vidas?
TEMA
CENTRAL Y MOTIVOS SECUNDARIOS:
La impotencia, el
fracaso y la frustración –núcleo temático- acompañan desde el comienzo a los
protagonistas, quienes intentan, inútilmente, salir de la situación en que se
encuentran. El medio social en el que se desenvuelven y sus propias
circunstancias personales les impiden realizar sus ambiciones. En la obra se
presenta la vida de tres generaciones en un proceso cerrado, caracterizado por
dos sentimientos: la desilusión y el fracaso, aunque parece que al final
Fernando y Carmina hijos podrán romper el círculo antes de que también a ellos
les alcance el fracaso colectivo.
Los motivos
secundarios son las causas (directas o indirectas) del fracaso y de la
frustración de los personajes; son los siguientes:
qLa
pobreza y la resignación (a pesar de que no llegan a un estado de necesidad,
los vecinos son pobres).
qEl
amor (se ha dicho que la obra es “el drama del amor frustrado”).
qLa
cuestión social (es una obra testimonio de los problemas de la España de
1919-1949).
qEl
tiempo (el paso inevitable del tiempo revela el fracaso de estos seres que,
como ellos mismos presienten en el 1º Acto, jamás verán realizadas sus
ilusiones juveniles).
qLa
incomprensión entre padres e hijos (la cita bíblica que encabeza el drama ya
alude al choque generacional).
PERSONAJES:
Buero muestra una
gran preocupación por el comportamiento del hombre. El autor realiza una
caracterización tan completa de sus personajes que algún crítico califica su
teatro de “psicológico”.
Aunque los
personajes están perfectamente dibujados, es la comunidad de vecinos, es decir,
la colectividad, la auténtica protagonista de la historia. En este drama de
familias se repiten a lo largo de tres generaciones las mismas pautas de
comportamiento. La personalidad de los hijos es un eco de la de sus padres, y
aquellos transmiten, a su vez, la herencia que han recibido. No obstante,
algunos de los personajes producen la impresión de que sobresalen más que
otros, es el caso de Fernando –que en el 1ª Acto parece ser el protagonista,
aunque después queda relegado a un segundo plano-, así como el de Urbano,
Carmina y Elvira.
La
caracterización de los personajes se plantea a través de dos modos diferentes:
qCaracterización
directa, por la cual el propio personaje revela su forma de ser al espectador a
través de su imagen y sus palabras.
qCaracterización
indirecta, por la cual conocemos al personaje a través de lo que otros dicen
sobre él y a través de las acotaciones.
Buero utiliza
además la técnica de establecer contrastes y paralelismos entre personajes.
Así, por ejemplo, opone la figura obesa de la señora Paca a la alta y delgada
de doña Asunción, etc.
ESPACIO:
El espacio
escénico no varía a lo largo de toda la obra. Se trata de un espacio interior y
cerrado, pero no es, como ocurre normalmente, una habitación, sino el rellano y
un tramo de la escalera de una “casa modesta de vecindad” situados en el quinto
piso.
Buero concede tal
importancia a la escalera que incluso en una ocasión hace que el escenario
permanezca vacío unos instantes, indicando en la acotación que “la escalera
queda sola”. Todos los personajes se sienten ligados a ella; algunos la odian;
otros, la consideran una vieja compañera.
No se sabe exactamente en qué ciudad se
desarrolla la obra, aunque la mayoría de los críticos se inclinan a creer que
se trata de Madrid.
TIEMPO:
La vida de los
vecinos transcurre sin grandes cambios a lo largo de treinta años. Para
presentar la acción, el autor elige tres días cualesquiera de ese largo
período. Los acontecimientos más interesantes de las vidas de los personajes
ocurren precisamente en el tiempo que no ha sido llevado a escena por Buero. El
espectador conoce sólo las consecuencias de las decisiones adoptadas por
aquellos en algún momento transcurrido entre un acto y otro.
Cada acto
representa el “tiempo presente” de los personajes; frente a ese presente se
levantan dos fuertes sentimientos : el recuerdo de un pasado feliz y la esperanza
de un futuro mejor. El espectador, entonces, comprende cuánto se parecen el
pasado, presente y futuro de esos personajes.
Aunque no se da
una fecha precisa, Buero hace coincidir el final de la obra con “nuestra
época”, lo que remite al momento del estreno, 1949. De ese modo se localizan en
el tiempo los dos actos anteriores: veinte años antes el segundo (1929) y
treinta años antes el primero (1919).
ESTRUCTURA:
La estructura
externa mantiene la división clásica de los tres actos aunque tal estructura no
se corresponda con el esquema clásico de planteamiento, nudo y desenlace.
La obra presenta
una estructura interna. En los tres actos hay una violenta disputa (en cada
caso aumenta la intensidad y el número de personajes) y una declaración
amorosa. La obra está construida sobre una red de repeticiones y paralelismos
que le dan unidad. Estas repeticiones obligan al espectador a comparar lo que
ve representado en ese momento con lo visto antes.
ESTILO
Y TÉCNICAS TEATRALES:
La característica
principal de los diálogos de la obra es la recurrencia. Se tiene la sensación
de que los personajes podrían estar hablando de los mismos asuntos acto tras
acto e, incluso, parece que se continúan diálogos comenzados en un acto
anterior. Por otra parte, Buero suele utilizar un diálogo de respuestas e
intervenciones breves que se caracteriza por su tono fuerte, los abundantes
insultos y la economía verbal típica del habla coloquial.
En cuanto al
lenguaje, a Buero le interesa que sea captado fácilmente por el espectador, de
ahí que no utilice ideas rebuscadas o conceptos oscuros, ni las frases muestren
complicaciones sintácticas. Pretende, además, reflejar la imagen real de una
época a través del lenguaje de los personajes, a cuya situación socio-cultural
responde su forma de expresarse. No hay grandes diferencias en el habla de unos
y otros, ya que todos pertenecen, prácticamente, a la misma clase social,
existen, no obstante, algunas peculiaridades del habla que se deben a la
personalidad de cada protagonista.
INTERPRETACIÓN
Y SENTIDO:
La mayoría de los
críticos opina que esta obra es un reflejo de la realidad española de los años
cuarenta, y que Buero fue el primero en plasmar su problemática en una obra
teatral (prácticamente, todas las obras del autor tratan de reflejar, de una u
otra forma, la sociedad española contemporánea). España atravesaba una penosa
situación después de la guerra civil; la frustración de los personajes de la
obra se extendía a una gran parte de la población española.
Debido a la
censura, en esta obra no se hace ninguna referencia a la guerra civil, que
transcurrió en el intervalo de tiempo entre el 2ª y 3º Acto; pero el público de
1949 tenía el hecho muy presente y entendía algunas de las alusiones indirectas
de los personajes.
Aquí os dejo una representación de la obra, por si os animáis para recordarla antes del examen.
Hablar de enseñanza pública significa hablar de enseñanza en libertad, y no es lo mismo la enseñanza en libertad que la libertad de enseñanza, y las escuelas y los institutos sólo son libres cuando no dependen de intereses privados.
La libertad no es un valor abstracto, sino la consecuencia de una situación histórica concreta y conseguida con esfuerzo, que permite a los individuos ser libres. De ahí que la educación sea un pilar básico para conseguir esa libertad.
VALORACIÓN PERSONAL DE LA OBRA "DIEZ NEGRITOS"
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*Partiendo de una simple estructura (muertes en busca de asesino), se
desarrolla una novela inquietante y muy divertida en la que nada es lo que
par...